miércoles, 17 de marzo de 2010

CAMINANTE



“Que tus caminos no tengan fin y que vayas donde el corazón te lleve” y quizá esa sea la opción mas asertiva a la hora de reconstruir una vida y despertar de un sueño que termina siendo real.

28 de septiembre de 1991 nace otro caminante, de aquellos que deben poner coraza para salir adelante en medio de todas las circunstancias que trae la violencia. Hoy su mirada parece querer reconciliarse con todo aquello que le rodea y mientras fuma un cigarrillo sentado debajo del árbol que coincidencialmente encontró mientras recordaba el pasado y lo filtraba como un trajo amargo con cada una de las fotografías que llegaban aparentemente a su memoria pensemos ¿Qué lo hacia tan amargo?, la respuesta no es inmediata, pero se siente porque a pesar de que lo simulara su vos parecía quebrarse como lo haría con cualquiera de nosotros con memorias que quizá deseáramos guardar en un baúl, pero que muchos los toman como la fuerza para cada día ser mejores.

No esta acá porque quiere sino porque de alguna manera le toca estar, “soy un errante” dice, pero no, es un Caminante, de aquellos que han vivido de un lugar a otro. Su mirada se fija en el vacio y al momento se regresa junto a una sonrisa para mencionar luego al autor John Bach el cual canta sus libros a la libertad y ahí está con su mano sosteniendo el cigarrillo y defendiendo la idea de que lo mas importante es pensar en la libertad del hombre, no necesitamos atarnos a las cosas solo necesitamos un camino y tal vez amigos que nos ayuden a caminarlo, expresa, y a la ves piensa en uno de sus amigos el cual le recordaba que los caminos que el recorra no deben tener fin y que deberá ir a donde el corazón lo lleve y eso hace cada día, porque además de no solo ir al lugar donde lo cautive tiene tranquilidad, libertad aunque le de mucho miedo la soledad, y su compañía mas fuerte es su familia, sus padres son profesores actualmente del colegio de Chachagui, y su hermana de diez años “la oveja blanca de la familia” como lo dice, son su fuerza vital.

Sueños subjetivos o como el los llama “sueños imposibles”, pero que son los son los que enriquecen a este caminante, sueños fantásticos como viajar sobre las estrellas en una nave, promesas espirituales como fumar un cigarrillo cuando salga la luna llena en su honor, y la petición de que el cielo deje ver todos los días un pedacito azul para adorarlo de alguna manera, hacer entender que para él la naturaleza sigue siendo la fuerza que mueve y mantiene vivo al mundo.

Su tierra natal *, Ipiales, Pasto entre otras ciudades lo han acogido, y le han enseñado a retar la vida, a sentirse con la propiedad de jugar con todo lo que se le atravesara; bueno o malo pero dando pasos fuertes en el camino que se le trazo. El lugar de origen de este caminante tal como sus palabras lo describen con total confianza es un lugar muy bello, del que no se puede dejar de extrañar la libertad, mas aun cuando se es niño, porque además de que era un pueblo pequeño había todo lo que a esas edad lo cautivaba como son ríos, bosques, y por tanto las actividades que se podían hacer estando fuera era muy divertidas y variadas como pescar, con caucheras matar pájaros para luego llevarlos a casa y fritarlos y por su tamaño quizá imaginemos que no había para toda la cena a menos de que se llevara una docena, jugar a las escondidas y esconderse entre los arbustos y muchas veces la tarde atrapaba y el juego nunca tenia fin por la extensión del lugar y los terrenos propicios para salir ganador, pero no ganador como el caminante lo recuerda, de aquellos que se quedan en el árbol esperando a que lo encuentren cuando todos ya se habían ido. Pero lo mas importante es la remembranza, dejar como base de la vida porque fue su niñez una de las etapas mas relevantes de la vida.

Ipiales, fue una de las ciudades que nunca podrá dejar en el pasado, porque no le dejo las mejores secuelas, pero no cabe duda que de los errores se aprende, vivió allí durante cinco años y perteneció a una red, si, los metaleros, en donde conoció toda clase de maldad. Y con esas palabras me atrevo a mirarlo mientras enciende otro cigarrillo y el frio consume la tarde de aquel día y el lleva su mirada al lado opuesto y al momento podremos saber que Ipiales fue una excusa para descontrolarse y caer en las drogas, principalmente en la marihuana y la perica, comenzando a fumar desde los catorce años, y claro, hasta este momento quizá por revolver el pasado ya había fumado dos de ellos. De igual forma mientras agacha su cabeza no puede obviar el hecho de considerar que eran un poco locos para conseguir lo que querían y que lo hacían sobre todo sin importar la integridad o la vida de las personas, pero el arrepentimiento del hoy es muy fuerte para no caer en el mismo error al igual que el apoyo fundamental de aquellos amigos incondicionales que son capaces de ayudarle a salir y dejar esos hechos de lado para poder renovarse. “Tal ves no moriré en mi cada de viejo, pero donde quiera que me encuentre esta bienvenida” es lo que en deuda por un error lo considera como una posibilidad muy abierta en el ahora.

Claro, siempre esta el PERO remarcado en mayúsculas y la sociedad ciertamente será siempre la asistente de los cambios, este caminante lo sabe y lo sostiene porque tal como el lo afirma “uno siempre de niño soñaba con ser buena gente, con estudiar pero uno se vuelve amigable o violento o lo llena de muchos sentimientos que lo mueven y uno se ciega y hace cosas que nunca debió hacer, pero ya están hechas y no se puede hacer nada, y será en algún lugar pedir perdón a todos aquellos que hemos hecho mal”. Y sin duda que todas las fuerzas externas seguirán cobrando mayor validez.

4 de la tarde de 9 de marzo de 2010 la tarde parecía que traería una tormenta y el sol comienza aparecer, sentado sobre el corredor debajo del árbol sigue fumando un cigarrillo este caminante y luego sonríe.

La antesala de todo lo anterior esta el día 27 de Noviembre de 2004, tres de la mañana mientras se puede sentir las balas sobre el cielo de aquel paraíso del que viene este personaje, la puerta de atrás –como el lo denomina- se abría para dejar de lado todo lo que había sido, todo lo que había cosechado en su niñez y sobre todo alejarse para quizá nunca volver, un carro verde los saco del lugar huyendo como si las personas inocentes debieran pagar por una absurda guerra y mirando hacia atrás solo tenían esa opción sino querían que los mataran.

Pero la sangre pide más sangre, ¿y el dolor? Igual, salir de aquel lugar hace que hoy siga vivo este caminante y su familia, porque si, finalmente hay muchas personas que hacen maldad y sin duda que esta familia no convivía con eso y para eso se debió cobrar la vida de algunos de los que habían arruinado una esperanza e infundido el temor. Pero sin sentir alegría, la tranquilidad cobra luz porque otra vida estaba en juego si esas personas no quedaban bajo tierra y era la abuelita del caminante.

“Los recuerdos es lo que prevalece, lo que esta en cada momento, eso es lo mas importante, por algo debemos estar acá, todo pasa por algo el Todopoderoso quizá quiere que uno venga hacer algo por acá, y eso es todo pasa porque el Todopoderoso lo quiere”.

Las montañas, los arboles, los ríos, son parte de ese álbum arraigado a la razón de ser de este caminante como el de muchos otros que añoran volver con un peculiar cansancio de huir pero con las llagas de la violencia vivas y que se deberá transformar en la esperanza de ser mejores cada día, como el de este personaje que pide unos días mas en este mundo para enmendar los errores que ha cometido sobre todo con su familia, y sin dejar morir el agradecimiento a los amigos que estuvieron siempre.

“Quien a hierro mata a hierro muere” y así no haya sido su culpa reitera nuevamente mientras tira el cigarrillo a la calle “No moriré en mi cama de viejo, pero mientras pueda buscare la felicidad a cada momento”


*Por petición del entrevistado se omite el nombre y el lugar de origen

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